Una Vía Espiritual
¿Qué es el Yoga?
Yoga (del sanscrito yuj=unión, uncir) tiene su origen en la religión que conocemos en occidente como hinduismo; como parte de dicha religión, se soporta en una compleja y hermosa doctrina espiritual; en prácticas rituales, físicas, y en la comprensión trascendente de la existencia.
De
yuj, deriva la palabra en español yugo. Al igual que a los bueyes se les coloca
el yugo para trabajar la tierra y sembrarla, el practicante de yoga ha de
colocar ese yugo en los bueyes que son el cuerpo y la mente para poder,
finalmente, cosechar el fruto que es la liberación de los miedos y del dolor
que colman el mundo ilusorio.
De esta forma el alma se libera del ciclo de las reencarnaciones.
¿Unión?
¿Unidad?
Sí,
porque demasiadas personas viven fragmentadas, aisladas, y sintiéndose rotas;
sin tener una idea clara de porqué están padeciendo tanto malestar en sus
vidas.
Todo
ser vivo es La Consciencia Divina expresándose.
La
persona es consciente de sí, se manifiesta con voluntad, libre albedrío (un
tema polémico); somos seres colmados de emociones, sentimientos, ideas, y en la
inevitable pero deseada relación con el otro.
Nos
hacemos mortales cuando ignoramos que somos lo inefable, al sentir que perdemos
o negamos la relación que nos une a
la divinidad.
Comenzamos
a morir cuando desconocemos nuestra inmortalidad. Cuanto más complejos nos
manifestamos menos fragmentados nos sentimos.
Los paradigmas sociales tienden a separarnos.
Yoga
es el modo de vida gracias al cual se logra el estado último de discernimiento;
es la intuición iluminadora de la creación como un todo, del universo como algo
relativo y condicionado.
Es
el entrenamiento religioso, espiritual, físico, cerebral y mental, que permite
realizar la visión trascendente de lo sublime: Brahma, Siva...
Es
la transformación que abarca plenamente la consciencia humana: lo psicológico
(Percepción Funcional de Sí, miedos, amor y confianza); lo ideológico
(idiosincrasia, creencias); lo corporal (alimentación-nutrición-salud).
El objetivo manifiesto del Yoguini es liberarse del poder ofuscador de Maya… lo ilusorio.
En
occidente predomina la práctica del HathaYoga, el cual está orientado al cuerpo
físico por medio de posturas de estiramiento y tonificación (asanas); por
técnicas de respiración para la relajación, y la práctica denominada
erróneamente, meditación (Dhyana).
Con
esto, para la mayoría de las personas, es más que suficiente para sentirse en
un estado agradable de bienestar.
Y eso está bien.
Sin
embargo, Yoga es una práctica espiritual, y pretender profundizar en la misma
podría generar algunas contradicciones con la religión que la persona practica.
Además
de HathaYoga, hay otras ramas de Yoga.
Estas
son:
Karma
Yoga (la Acción responsable, desinteresada).
Bhakti
Yoga (de la Devoción, del amor a Dios).
Kundalini
Yoga (orientado al desarrollo de la Serpiente Kundalini y al esfuerzo
consciente del trabajo en los chakras). Se realizan posturas (asanas),
respiración (pranayama), y concentración (Dhayana).
Jnana
Yoga (del Conocimiento de Sí, de Dios).
Raja
Yoga (Yoga Real).
Mantra
Yoga (de la recitación de palabras sagradas).
Kriya Yoga (basado en prácticas de purificación).
El
practicante orientado a la realización espiritual los integra todos en su
diario vivir.
Se
tiende a pensar que hay que escoger la práctica de un sendero yoga con el cual
la persona se identifica más, pero tal decisión es poco eficiente o
recomendable.
Si
el practicante se dedica exclusivamente al HathaYoga, hace a un lado los
beneficios que le generarían las otras ramas.
En
Yoga, el aprendizaje y la práctica han de ser integrados para que dichos
beneficios brinden sus efectos en la mente, el cuerpo y, por último, en la
liberación del alma.
Si tienes interés en saber más acerca de su origen te recomiendo leer el Bhagavad Gitá (El Canto del Señor).
De
todo lo dicho, podemos deducir que Yoga es un modo espiritual de entender la
vida; una manera de comprender la realidad natural, social y espiritual.
Es
el Sendero hindú que permite existir en estado de pureza, sin las actitudes
nocivas que son generadas por el sufrimiento, la ansiedad, y los miedos.
El paradigma de la sociedad occidental es un modelo fragmentado, orientado mayormente a creer en la evidencia de los sentidos, y en la prevalencia del siempre imponderable “sentido común” que produce individuos pragmáticos, en estado de separatidad, con poco interés en el bienestar común.
La
persona mira el mundo… y es todo lo que ve.
Si te ha gustado o no este post escríbeme, por favor, tu
opinión en la sección de comentarios. Así podremos ir creando juntos un blog
participativo y formando una comunidad de intereses comunes. Si deseas que
tratemos acerca de un tema de tu interés, puedes proponerlo en la misma
sección. Me gustaría que, si te apetece, compartieras el blog en tus redes
sociales para llegar a otras personas que puedan estar interesadas en nuestros
temas. Gracias.
Comentarios
Publicar un comentario