La Luz de la Creación. El Universo como Emanación del Creador
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| Foto: Colin Watts on Unsplash |
Este post es mi interpretación de los primeros versículos de Bereshit, el primer libro de la Torah. Me baso, para escribirlo, en el modelo de pensamiento de la espiritualidad hebrea que conocemos como la Kabbalah.
El primer libro de la Torah, denominado Bereshit, nos habla acerca del proceso de la creación; este afirma que Elohim dijo: “Haya la Luz, y hubo Luz.”
Esto
creo...
Esta Luz es de una cualidad divina, espiritual, trascendente y, paradójicamente, inmanente al universo Creado… siendo esta mi mejor manera de expresarlo por las limitaciones implícitas en el lenguaje.
La luz solar, la luz eléctrica de las lámparas y la luz de un cirio, no son semejantes a la Luz que intuimos como Adonay; porque, para exponerlo de un modo muy humano, la luz del universo es electromagnética, una forma más de energía del mundo manifestado.
La
luz hecha por Elohim en el primer capítulo de Bereshit, emana de su propia
Existencia; dicha Luz es Amor, Sabiduría, Inteligencia y Conocimiento.
Correspondiendo estos conceptos a las sefirot que conforman el Mundo de la Emanación, en hebreo Olam Ha Atzilut; aquí me refiero, evidentemente, al Árbol de la Vida.
¿Podemos
percibir la Luz espiritual?
Todo
lo que denominamos universo está sustentado en esta Luz, que es emanación de
Dios.
La
mente humana, objetivamente, no puede percibir, ver, la Causa primera del mundo.
Para
realizar esta visión hemos de recurrir a la experiencia espiritual, la cual
trasciende al mundo objetivo, material y al mundo subjetivo, psicológico, del
ser humano.
La bondad y la compasión son el basamento de la intuición de la Luz del Creador, sin que esto implique que las personas sufrientes por egoísmo, intolerancia u odio, no estén asimismo formadas por esta Luz.
La
oscuridad no tiene existencia por sí misma, la oscuridad es la ausencia de la
luz; de manera similar el odio y el resentimiento son, en diversos grados, la
ausencia de amor.
Probablemente, para una persona cuya niñez fue un período de maltrato y abuso, el amor es un concepto que no puede experienciar a plenitud, sus mapas neuronales del amor se asocian a otras zonas neuronales tales como las del maltrato y el abandono, la deslealtad, el dolor o la soledad.
Nacimos
para el conocimiento, para desentrañar el mundo que habitamos, para la
comprensión de la creación; espiritualmente, nacemos para aprender a amar:
amarnos a nosotros mismos y amar al otro.
Estas tareas son colosales, exigentes de lo mejor de cada quien.
La
luz…
Del
latín lux, lucis, la luz es la radiación electromagnética gracias a la cual las
cosas son visibles. La luz del sol
ilumina y vitaliza la naturaleza.
En
su presencia, no hay percepción de oscuridad ni tinieblas. Produce el efecto de
generar que los seres vivos activen intensamente sus sistemas vitales.
El estado consciente, expandido ante tal claridad, percibe el mundo de manera eficaz, nítida y hace que las formas del mundo natural y del mundo social se muestren coherentes, significativas.
La
creencia en Dios y el ateísmo (así como todos los grados de diferencia entre
ambos) son paradigmas creados por la percepción de la realidad que cada
individuo es.
Todos
los paradigmas personales son válidos.
Todos tienen la razón… porque cada persona asume el paradigma que está siendo como real, verdadero, e incuestionable.
La
luz es la vigilia expansiva, es alegría, felicidad y bienestar; nos permite,
con la mirada, disfrutar el rostro de las personas que amamos y percibir los
peligros que nos amenacen.
Simbólicamente
el Sol es el padre protector, amoroso, que nos guía y alienta.
La
Luna es Hécate, Diana, Levanah, Selene.
Su
luz es fría, platinada.
La
luz de la Luna, la luz astral, se asocia con los enamorados, los dementes, los
vampiros, las hechiceras, los demonios, los aquelarres y los hombres lobos.
También, se asocia con los enamorados, la madre, el inconsciente, los poetas, los sueños, las pesadillas; y evidentemente, con la noche, la oscuridad, y el abismo que cada individuo esconde del mundo en la caverna de su ser.
La
Luna nueva nos sirve de metáfora acerca de la ignorancia de sí; suscita
intensamente los instintos y los profundos terrores del ser humano.
El
Sol es la claridad inefable del alma; la Luna es la oscuridad siempre presente
del Ego, la personalidad existente en ese misterio que consideramos
inescrutable.
Esta es la inspiradora y espiritual metáfora de la existencia humana.
La
Luz, espiritualmente es Conocimiento y Sabiduría.
Es
bienestar, claridad mental… la posibilidad de intuir la existencia del Alma.
La
Luz es la palabra creadora, iluminadora; la Oscuridad es el insondable silencio
del caos.
Lo luminoso, es la certeza de lo consciente, la oscuridad es la duda neurótica que paraliza.
He
aprendido que este universo físico es energía y materia; como materia lo
realizo sólido, concreto, objetivo, independiente de mí.
El universo es energía, estoy inmerso en él, soy parte de él y para el ser humano que soy, como organismo viviente, y como ser social existente, este universo es real porque mis sentidos lo evidencian, y me engañan.
Elohim dijo, Haya Luz y hubo Luz. Y separó la luz de la oscuridad.
La
raíz del árbol de la vida, es la Luz creadora emanando de Dios.
Lo
que consideramos energía y materia, toda nuestra realidad física y mental está
constituida por esta Luz.
Es
probable que la expresión Dios está en todas partes, haga referencia a la
afirmación anterior: Dios es el Lugar del mundo.
Mi
conclusión inmediata es que, esencialmente todas las cosas son sagradas, porque
Dios es el fundamento en el cual se soporta la realidad.
Esta cosmovisión implica que el universo es ilusorio, que ha sido creado por la Consciencia; solo para la mente codificadora dicho universo es lo único real, fenomenológicamente real.
El
cerebro recibe la información de los sentidos y la mente crea el paradigma de
la realidad.
Mente
y materia, mente y realidad, son una única cosa.
El drama del sufrimiento radica en creer que esta única cosa es todo lo que existe.
El
siguiente juego de palabras, solo en inglés tiene un sentido especial:
What is matter? Never mind. What is mind? No matter.
Dios
es lo Real. El universo es la realidad. Somos Su Luz…
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